miércoles, 28 de septiembre de 2016

Próximas jornadas sobre ecología y liderazgo

Hola! Os invitamos a las Jornadas que pasado mañana comienzan, son viernes y sábado y adjunto invitación (sobre Persona, ecología y liderazgo) Albert Schweitzer dijo: “Yo soy vida que quiere vivir en medio de vidas que quieren vivir”. Es una voluntad de vivir abierta a todo y a todos. Señala que el “bien consiste en conservar la vida, desarrollarla y elevarla a su máximo valor; el mal consiste en destruir la vida, perjudicarla e impedirle desarrollarse. Éste es el principio necesario, universal y absoluto de la ética». En estas jornadas queremos fomentar el respeto y la veneración hacia toda la naturaleza; fomentar la compasión, la responsabilidad y el cuidado con todos los seres, especialmente, con aquellos que más sufren; ver que todos dependemos de todos, que nadie está excluido ni sobra, que la vida vale la pena y que abarca toda la naturaleza. Respeto a la vida que significa amor, donación, compasión, solidaridad y compartir, con-vivir y un co-sufrir con los otros. Es entender que el ser humano no es otro animal depredador, sino que está dotado de consciencia, está llamado a tener cuidado de cada ser vivo. Al realizar esta misión alcanza el mayor grado de su humanidad. Este es el gran liderazgo interior, sentirse perteneciendo a un Todo mayor. Y este liderazgo se proyecta al exterior en el cuidado de la tierra, nuestra casa común, tratándola como una hermana, con la cual compartimos la existencia, una madre que nos acoge entre sus brazos y que clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable. «Que los seres humanos destruyan la diversidad biológica en la creación divina; que los seres humanos degraden la integridad de la tierra y contribuyan al cambio climático, desnudando la tierra de sus bosques naturales o destruyendo sus zonas húmedas; que los seres humanos contaminen las aguas, el suelo, el aire. Todos estos son pecados» (Papa Francisco). La crisis ambiental no es distinta de la social, es una sola crisis socio-ambiental. El cultivo de ciertos valores mejorarán a la persona y la naturaleza, porque están interconexionadas. La degradación ambiental y la degradación humana y ética están íntimamente unidas. El despertar de la consciencia llevará a cuidar la naturaleza con pequeñas acciones cotidianas, y esto dependerá de la educación en la responsabilidad ambiental, que será capaz de motivarlas hasta conformar un estilo de vida. Estas jornadas suponen un momento de reflexión, de diálogo y de encuentro para tomar consciencia de la necesidad de políticas de verdadera sabiduría, que no se sometan ante la tecnocracia y los intereses de algunas finanzas perversas; necesidad de una cultura donde la persona se sienta protagonista de una ecología que nos eleve por encima de una actitud que convierta la tierra en un inmenso basurero. Para eso se requieren líderes que ayuden al despertar de la consciencia colectiva, que ayuden a la participación y a que cada persona cobre protagonismo, que creen cultura, un nuevo paradigma que impregne la economía, la política, las distintas capas de la sociedad… Hablamos de un liderazgo que significa consciencia de misión, que requiere visión de conjunto y proyecto. Liderazgo que no busca protagonismo y que cesa cuando los demás toman consciencia. Liderazgo que es ayudar a los demás. Es ser consciente de quienes somos para ayudar a los demás a una contemplación del mundo que nos rodea. Y el despertar de nuestra consciencia, nuestra espiritualidad, se encuentra íntimamente relacionada con la ecología. Solamente cuando podemos ver en profundidad la belleza que es el mundo en que vivimos, podemos adquirir la conciencia de cuidarlo como se merece. Cuidado es conocer, contemplación amorosa, lo contrario del tener, del poder o individualismo. El otro es parte de mi vida, estamos interconexionados. El enemigo social es el poder político unido al mercado divinizado. El poder corrompe, en un proceso que va desde la ambición a la codicia y ésta a la corrupción y ésta a la destrucción. La materia está hoy sobre el espíritu, las cosas sobre las personas, la producción sobre la contemplación. Faltan recursos culturales y éticos, falta liderazgo en un mundo que globaliza el sistema tecnócrata. Hay una apatía vital que destruye al hombre quitándole el sentido de la vida, entreteniéndole en tonterías. Albert Schweitzer dijo también: “mi vida no es ni la ciencia ni el arte, sino hacerme un simple ser humano que, en el espíritu de Jesús, hace alguna cosa, por pequeña que sea”. Una parte de la sociedad está entrando en una etapa de mayor consciencia…

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